Protocolo derechos lingüísticos

Los derechos lingüísticos se deben situar, sin duda, en el marco de los derechos fundamentales. Si bien es cierto que las lenguas son herramientas de comunicación, la realidad lingüística no puede circunscribirse exclusivamente a la dimensión comunicativa; en otras palabras, las lenguas no pueden desligarse de las culturas. Cuando se niega el vínculo entre lenguas y culturas, se menosprecia la dignidad de sus hablantes y de la ciudadanía.

Y es por ello que la dinámica que hemos impulsado a través del Protocolo para la Garantía de los Derechos Lingüísticos pretende ser una herramienta para profundizar en esta vía, como aportación para avanzar en la convivencia y en el bienestar social, así como en la paz, entendiendo que el desarrollo de prácticas democráticas para con las comunidades lingüísticas supondrá una garantía de respeto de todas las condiciones humanas.

En toda Europa las diferentes comunidades lingüísticas se han organizado para poder vivir en su propia lengua. Son cientos las organizaciones sociales que, desde diversos ámbitos, trabajan para fomentar el desarrollo de las lenguas minorizadas.

El presente proyecto pretende convertirse en punto de encuentro de estas organizaciones, al objeto de que la sociedad civil europea asuma el liderazgo en la ejecución de las propuestas de desarrollo de la diversidad lingüística, y será fruto de un proceso de acuerdo desarrollado los años previos por diferentes grupos de trabajo, combinando los enfoques científico, académico y social, de cara a construir una herramienta que permita revertir la situación de las lenguas minorizadas y construir una Europa basada en la igualdad entre las comunidades lingüísticas.

El Protocolo para la Garantía de los Derechos Lingüísticos será presentado en el Foro Europeo de la Diversidad Lingüística los días 15 y 16 de diciembre, así como en un acto público abierto a la sociedad el día 17 de diciembre. Posteriormente, será trasladado a foros e instancias internacionales para que instituciones de diferente carácter lo utilicen como instrumento regulador de su compromiso con la diversidad lingüística.